| ANATOMÍA,
MORFOLOGÍA , TAXONOMÍA Y CARACTERÍSTICAS
DE LAS AVES 2
EL
PLUMAJE
Las
aves están revestidas de plumas que
constituyen su característica general,
como los pelos de los mamíferos, si
bien la generalidad de la gente considera
el plumaje en razón directa del aspecto
que otorga, lo cierto es que debemos
considerar al plumaje en relación
directa con sus funciones, que son
las de órgano de protección y de vuelo,
estas son realmente las funciones
que tienen que ejercer.
De todas las adaptaciones
existentes en las aves las plumas
son las mas características. Aunque
desde el punto de vista bioquímico
son similares a las escamas de los
reptiles y a los pelos de los mamíferos,
poseen una estructura bastante diferente.
Han demostrado ser extremadamente
versátiles, proporcionan un aislamiento
esencial y repelen el agua, son una
prolongación de las alas y resultan
esenciales para emprender el vuelo
y para la propulsión, son aerodinámicas
y muestran una sorprendente gama de
colores, desde muy vistosos hasta
enormemente crípticos.
CARACTERíSTICAS
El vuelo no es monopolio
de las aves. En efecto existen muchos
insectos que vuelan y también algunos
mamíferos ( por ejemplo el Murciélago).
Sin embargo, los pájaros poseen un
elemento exclusivo, las plumas que
les ha permitido convertirse en las
mas eficaces máquinas voladoras, que
existen. La pluma es un instrumento
funcional, ligero y resistente, mucho
más eficaz que la membrana extendida
entre los dedos de la pata del Murciélago
y mucho mas rápidamente substituible
en caso de que resulte dañada. Aunque
parezca extraño, las plumas no son
mas que una modificación de las escamas
que cubren la piel de los reptiles.
Lo demuestra el hecho
de que los pájaros poseen todavía
escamas que recubren exteriormente
el tarso y que en especies muy próximas
entre si (por ejemplo el Águila Real
y el Águila de Mar) los mismos esbozos
puedan dar lugar a veces tanto al
nacimiento de plumas como de escamas.
Para poder comprenderlo es necesario
conocer la naturaleza misma de las
plumas. Trataremos por lo tanto, de
explicar rápidamente y en forma simple
su origen y estructura. El tegumento
o pellejo de las aves esta constituido
por diversas capas de tejido llamado
epitelial o de revestimiento, cuyas
células tienen la característica que
pueden sufrir diversas modificaciones
para adaptarse a una función determinada,
ya sea para transformarse en elementos
constitutivos de glándulas o como
en este caso que nos ocupa, para formar
plumas.
Esta particularidad
de apartarse respecto de formas y
aun de estructuras de las células
tipo, se denomina poder de diferenciación,
es decir, que las plumas no son otra
cosa que un conjunto de células epiteliales
diferenciadas con características
propias. Esto en cuanto se refiere
al origen de las plumas, sin entrar
a analizar el proceso mediante el
cual se produce estas modificaciones
y transformaciones celulares, sin
embargo, conviene conocer algunas
otras cualidades de las células epiteliales
que nos darán una idea de como se
desplazan y ubican en el lugar adecuado
para formar un elemento determinado.

Dada
su especialidad en la formación de
tejidos de cubierta y protección,
tienen un alto grado de poder de estratificación,
es decir, de formación de capas sucesivas
y superpuestas, adosadas fuertemente
entre si, originando así diversas
capas de la piel y las espesas paredes
de los canutos de las plumas. Tienen
la propiedad de unirse fuertemente
por sus bordes, formando un verdadero
ensamblado perfecto de las mas diversas
formas imaginables para ir construyendo
cada parte del órgano que constituyen.
Segregan,
además todas las sustancias que le
son necesarias para sus funciones
especificas, y en este caso especial,
actuando como un verdadero laboratorio
en miniatura, elaboran la "queratina",
substancia orgánica que se encuentra
en la mayoría de los seres vivientes
y que resulta ser el elemento que
determina el grado de dureza de las
uñas, el pico y las plumas de las
aves.
Otras de sus cualidades
dignas de conocer es su poder de sedimentación
o dicho en otros términos, la acumulación
de diversos elementos, como son las
substancias colorantes, que explican
los procesos de coloración y decoloración
de los pájaros. Esta cualidad la ejercen
adecuadas a las circunstancias y utilizan
los sedimentos acumulados combinándolos
en la medida de sus necesidades, tal
como ocurre con el calcio y vanas
sales minerales que les proporciona
el torrente sanguíneo. Hasta aquí,
y para evitar extendemos demasiado
lo concerniente a las células epiteliales,
que son la materia prima que forman
los tegumentos y las plumas de las
aves. Visto así a grandes rasgos los
elementos constitutivos, vayamos directamente
a las plumas.
Las plumas están compuestas
de un elemento central llamado "ESCAPO
0 EJE", cuya parte inferior hueca
es el "CAÑÓN", o "CÁLAMO".
Todo este eje, con las partes descritas
se denomina "RÁQUIS, y sobre
el mismo se implanta las ramificaciones
laterales llamadas "BARBAS"
que, a su vez, llevan otras formaciones
secundarias: las "BÁRBULAS",
la relación de las bárbulas entre
si esta condicionada a dos modalidades
opuestas, o sea que se encuentren
libres o estén unidas entre si por
pequeños ganchos que rematan las extremidades
libre de las bárbulas, y en este caso
constituyen un "VEXILO",
asignándose el nombre de "PENAS"
a las plumas cuyas bárbulas revisten
esta característica.
Los plumones están
formados por barbulas que están libres,
y esta circunstancia es la que les
otorga sus condiciones de suavidad
y flexibilidad.
Existen
otros tipos de plumas formadas por
bárbulas algo mas gruesas, colocadas
en forma mas separadas y no implantadas
directamente sobre un ráquis, sino
que emergen de la misma piel
y que se encuentran con frecuencia
en las comisuras del pico y que se
denominan "Vibrisas".
Las
plumas, en razón de las funciones
que desempeñan, se las llama también
REMIGES o REMERAS y son las que se
encuentran implantadas en los bordes
de las alas y se las distinguen asimismo
en remiges de primero o de segundo
grado, las plumas que constituyen
la cola del ave se llaman RECTRICES
o TIMONERAS. Ambos tipos de plumas,
las remiges y las rectrices, se hallan
cubiertas en sus bases por otras mas
pequeñas llamadas TETRICES.
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REMERA |
TIMONERA |
COBERTERA |
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REMIGE |
TECTRICE |
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Esta es en líneas generales al clasificación
de los diversos tipos de plumas. Cabiendo
agregar que las remíges y rectríces
tienen sus ráquis fuertemente engrosados
y que las tectrices, además, cubren
otras partes del cuerpo, tales como
las zonas dorsales y laterales y en
algunas especies también se las encuentran
en la región ventral.
Hecha
esta somera clasificación, veamos
sus funciones. En primer lugar, las
plumas, como los pelos, son malos
conductores del calor, lo cual les
otorga la cualidad de ser elementos
atérmicos y por consiguiente, establecen
entre la piel y el medio ambiente
una verdadera barrera, que sirve a
las aves para mantener la temperatura
media normal de su cuerpo, (muy elevada
según las normas humanas, de 38 a
45 ' C.), aumentando o disminuyendo
el poder de retención del aire contenido
dentro del plumaje, y por consiguiente
aumentar o disminuir el volumen del
aire, ya sea englobándose o cerrando
el plumaje. Es decir, que el plumaje
tiene una función especifica de termorregulación,
que es vital para el ave. Esta propiedad
le permite defenderse de los cambios
térmicos exteriores y mantener de
este modo una constante temperatura
que de otro modo no podría lograr.
De ahí la importancia del cuidado
del plumaje de las aves en cautividad,
además del atinente de su aspecto,
que por otra parte, las mismas aves
se encargan de preservar impermeabilizando
sus plumas con una sustancia sebácea
que se obtiene de una glándula que
se encuentra en la parte superior
de la cloaca, llamada UROPIGIA.
Pero el plumaje ofrece
asimismo al cuerpo una protección
eficaz contra las degradaciones de
origen mecánico. Con frecuencia veremos
volar las plumas mientras el cuerpo
queda indemne cuando el pájaro recibe
un choque súbito.
Las plumas rodean
el cuerpo de una envoltura ligera,
cuyos elementos mas duros y sólidos
son las remeras y las rectrices, o
plumas de las alas y la cola. Estas
plumas sólidas permiten al ave moverse
en el aire con una facilidad pasmosa.
Cuando mas rígidas son las caras de
las plumas, tanto menos sensibles
a la resistencia del aire. Las aves
de vuelo rápido como el Gavilán o
el Azor tienen las caras de las plumas
muy resistentes, mientras que con
su plumaje suave y velloso las avestruces
y los emus son incapaces de volar.
La ultima característica
de las plumas es su pigmentación.
El plumaje confiere al ave una línea
aerodinámica que por consiguiente
disminuye su resistencia al aire,
pero son los colores los que le dan
solidez y resistencia al desgaste.
Muchas aves marinas de plumaje blanco
tienen las remeras negras ya que el
extremo de las alas es parte que sufre
mas degradación durante el vuelo.
Tomemos como prueba la punta oscura
de las alas de la Gaviota Argéntea.
En el plumaje blanco y negro de la
Urraca las plumas menos expuestas
al deterioro son las blancas (dorso,
parte baja del pecho, vientre y flancos),
en tanto que las remeras y las rectrices
son negras, así como las plumas de
la cabeza del pecho y de la nuca.
Las laminas externas de las remeras,
más expuestas que las internas, acostumbran
a se negras o pardo oscuro, siendo
mas bien blanquecinas las laminas
internas. El Lúgano verde, la Paloma
Zurita azul y la Oropéndola amarilla,
poseen unas remeras gris oscuras o
negras, contrastando con el tono general
del plumaje.
La pigmentación contribuye,
pues, a reforzar las plumas en las
zonas particularmente expuestas al
desgaste, observándose que las de
colores amarillo, rojo o blanco se
hallan sobre todo, en el vientre y
los flancos donde el desgaste es mínimo.
El Pardillo macho luce en el pecho
pequeñas plumas rojas ribeteadas de
gris mientras que en otoño tanto el
macho como la hembra aparecerán con
un plumaje gris pardusco exactamente
igual. Pero a consecuencia del desgaste
del plumaje de la frente y del pecho,
el ribete desaparecerá y en primavera,
el tiempo de la parada nupcial, el
macho lucirá una hermosa coloración
carmín en las partes antes mencionadas.
Poco cabe agregar
con respecto a su otra función la
del vuelo, las plumas adecuadas al
mismo son las de mayor tamaño, espesor
y consistencia teniendo sus ráquis
fuertemente queratizádos, de manera
que se hallan dotados de una gran
aptitud de resistencia. Esta característica
es común en las remíges y rectríces,
siendo estas ultimas las de mayor
tamaño.
EL
VUELO
El dominio del aire
por parte de las aves como parejo
sin duda con el perfeccionamiento
de su plumaje, progresando probablemente
desde los simples saltos hasta los
planeamientos ayudados por la gravedad,
hasta los planeamientos mas poderosos
y así, finalmente, hasta llegar a
un vuelo controlado. Aun así, han
sido necesarios millones de años de
evolución para perfeccionar su conquista
de los cielos. Para volar se necesita
algo mas que las plumas, tal como
lo descubrieron muchos "hombres
pájaro de ayer tras haber sufrido
muchos accidentes. Las plumas forman
la cubierta del cuerpo que nosotros
observamos, pero debajo de ellas hay
una asombrosa anatomía, que solo consiste
en una musculatura muy especializada
y en un solo esqueleto.
Las extremidades anteriores
han experimentado los cambios mas
logrados para convertirse en los verdaderos
órganos de vuelo, las alas, proporcionando
tanto sustentación como propulsión
en el aire. Las alas están fortalecidas
por unos músculos inmensamente fuertes
que están 'insertados en la reforzada
quilla de un esternón ensanchado.
La cola realiza de muchas formas una
gran variedad de funciones estabilizadoras
y direccionales, y tiende a reforzar
el poder de las alas.La forma de las
alas de un ave, básicamente convexas
por la parte superior y cóncavas por
la parte inferior, con un borde grueso
anterior y un borde delgado posterior,
no ha sido nunca superada, por los
expertos de la aerodinámica. Las plumas
rígidas del vuelo están implantadas
en el antebrazo y los tres dígitos
de la "mano". El resto del
cuerpo esta cubierto por un plumaje
que consta de unas plumas de contorno,
algunas veces muy coloreadas, otras
veces camufladas (que protegen y proporcionan
aerodinámica) y de un sistema de plumas
de plumón (que aíslan). Las plumas
son unos productos asombrosamente
elaborados de la epidermis, compuesta
casi exclusivamente de queratina,
siendo por lo tanto extremadamente
fuertes, sólidas y ligeras.
LA
MUDA
Sea
cual fuere su color, las plumas se
gastan con el tiempo y pierden su
resistencia. Han de ser substituidas.
Esto constituye un inconveniente,
ya que significa que las aves se quedan
sin algunas de sus plumas mientras
se produce las sustitución. Ello
conduce a una perdida de aislamiento
en el caso de las plumas coberteras
y a mía perdida de eficacia de vuelo
en el caso de las de vuelo. En cuanto
a esta ultimas, algunas especies han
desarrollado la costumbre de desprenderse
de todas sus plumas de vuelo a un
tiempo y de quedar así incapacitadas
para volar durante la muda, en lugar
de intentar continuar volando con
unas alas 'incompletas. Además de
*inconveniente, la sustitución de
las plumas requiere una cantidad considerable
de energía, por lo tanto que el ave
debe encontrar mas alimento durante
el período de mudo, y además de necesitar
energía para construir las nuevas
plumas el ave precisa de mas energía
para hacer frente a la mayor perdida
de calor (a causa de la reducción
del aislamiento) y para compensar
la menor eficiencia de vuelo causada
por las alas incompletas, (en el Pinzón
vulgar, la necesidad energética total
aumenta en aproximadamente un 25 %
durante los dos meses de la muda).
Aunque la sustitución
de las plumas requiere energía, las
aves pueden reemplazar en cualquier
momento las plumas perdidas. Otra
gran ventaja de la muda estriba en
que las aves pueden cambiar de color
al mudar su plumaje, lo que han explotado
intensamente. Aunque una pluma desgarrada
o rota puede ser sustituida en cualquier
momento, la mayoría de ellas no se
desprenden simplemente en el momento
de la muda. Su caída es acelerada
por el crecimiento de la siguiente
pluma en el folículo, que empuja así
a la pluma vieja fuera de su base.
La sustitución de las plumas no se
realiza al azar, sino que ocurre de
una manera ordenada, para que no se
presenten espacios vacíos demasiado
grandes o innecesarios en el plumaje.
Las plumas del cuerpo son sustituidas
gradualmente desde un extremo al otro
de cada territorio. Análogamente,
hay un patrón bien delimitado según
el cual son sustituidas las plumas
de las alas y la cola.
Las remiges primarias de la mayoría de especies son sustituidas
desde la mas interior hacia afuera,
mientras que las secundarias son sustituidas
de fuera a dentro. En cada caso, se
desprende una pluma coda pocos días,
de modo que, en cualquier momento,
existe un vacío en el que están creciendo
tres o cuatro plumas. A consecuencia
de este patrón de muda desplazan,
hacia fuera a lo largo de las primarias
y hacia dentro a lo largo las secundarias.
Este patrón no es totalmente rígido.
En algunas especies en las que la
eficacia de vuelo es particularmente
importante (por ejemplo los Buitres
y el Fulmar), pueden existir mas centros
en los que se inicia la muda, por
lo que en un momento determinado faltan
menos plumas. Por consiguiente, estas
especies pueden tener tres o cuatros
vacíos pequeños en el ala en lugar
de solo dos de mayor tamaño. El Papamoscas
gris se distingue de casi todas las
demás aves por el hacho de que muda
sus remiges primarias desde fuera
a dentro en lugar de hacerlo en el
sentido contrario habitual.
Las
otras superficies de queratina, las
escamas corneas de las patas y el
recubrimiento del pico, también se
mudan. Las garras no se mudan, sino
que crecen continuamente.
CRECIMIENTO
DE LAS PLUMAS
Las plumas crecen a partir de unos folículos, pequeñas
estructuras fácilmente visibles en
la piel de las aves. Dentro de estos
folículos se forman un anillo de células
especiales, a medida que se producen
nuevas células. Las primeras son empujadas
hacía el exterior de la piel en forma
de un tubo que continua creciendo
por su base. Este tubo se convertirá
en la pluma. El tubo esta ligeramente
engrosado en un punto y tiene una
línea de debilidad a lo largo del
lado opuesto. Al romperse a lo largo
de esta línea, el tubo se abre originando
una superficie plana, y la parte engrosada
se convierte en el raquis central.
El plano principal de la pluma presenta
también numerosas líneas débiles que
se fracturan para producir las barbas
y barbillas.
EL
NÚMERO DE PLUMAS
El número de plumas
que cubren a un ave vana notablemente
según diversos factores, el mas importante
de los cuales es el tamaño del ave.
Por otra parte las aves acuáticas
suelen tener un recubrimiento de plumas
mas denso que las aves terrestres.
De todos modos se han realizado aun
pocos recuentos, y la situación se
halla complicada por el hecho de que
muchas especies europeas parecen tener
menos plumas en verano (incluso si
no mudan) que en invierno.
Las
especies de tamaño reducido, los Colibríes,
tienen menos de 1.000 plumas. La mayoría
de aves europeas tienen un numero
mas elevado de plumas: el Agateador
norteño, los Herrerillos mas pequeños,
algunos Pinzones y la Golondrina común
poseen entre 1.400 y 1.500 plumas.
Un Águila Calva americana con un peso
de 8 Kg. tenia 7.182 plumas que pesaban
0,586 Kg. Como cabría esperar los
Cisnes tienen muchas plumas, el mayor
numero de plumas registrado en uno
de ellos fue de 25.216.
CONSERVACIÓN
DE LAS PLUMAS
Las
aves dedican mucho tiempo al cuidado
de su plumaje. Las actividades que
realizan en este sentido abarcan la
limpieza de las plumas y el fino picoteo
que efectúan para volver a enganchar
las barbas que se han separado, y
probablemente también para eliminar
los parásitos, tales como los piojos
y las pulgas.
Las aves producen dos sustancias que ayudan a mantener
la calidad de las plumas y quizás
también su carácter impermeable. Una
de ellas es el polvo de plumón. Unas
plúmulas especiales (sobre todo de
las partes inferiores del cuerpo del
ave) continúan creciendo durante toda
la vida. A medida que crecen se desprenden
de sus extremos unas diminutas partículas.
Estas partículas cereas son diseminadas
por todo el plumaje y se cree que
mejoran su impermeabilización. A veces,
cuando una ave choca contra una ventana,
deja una clara huella de si Misma
en el cristal, formada por el polvo
del plumón que se ha desprendido de
las plumas debido al impacto.
La
mayoría de las aves tienen también
una glándula uropigial, situada inmediatamente
por encima de la base de la cola.
Esta glándula produce una substáncia
cérea que el ave distribuye por encima
de sus plumas con el pico. Se cree
que con ello mantienen también las
estructura y la impermeabilidad de
las plumas. Puede tener además el
efecto beneficioso adicional de suministrar
vitamina D, que puede ser sintetizada
cuando la secreción uropigial es extendida
sobre las plumas y expuestas al Sol.
Otra manera que tienen algunas aves de cuidar de sus plumas
consisten en posarse sobre un nido
dehormigas, extendiendo las alas y
ahuecando las plumas. Las hormigas,
se oponen a este comportamiento y
rocían al ave con ácido fórmico (su
defensa normal contra los enemigos.
Se cree que el ácido ayuda a destruir
los parásitos de las plumas del ave.
Algunas aves 'incluso cogen hormigas
con el pico y las frotan contra los
lados de su cuerpo) aparentemente
para asegurarse de que las plumas
han quedado bien rociadas.
CLASES
DE PLUMAS
Existen
4 tipos principales de plumas: Plumas
coberteras, Plumas de vuelo o penas,
Plumón y Filoplumas.
Plumas coberteras:
Las
plumas coberteras están compuestas
por un cálamo (raquis) del que parten
dos grupos de barbas uno a cada lado
del cálamo, para formar el estandarte
de la pluma. A su vez, las barbas
presentan una serie de bárbulas o
barbillas a cada lado, las del lado
de la barba mas próxima a la base
de la pluma llevan un surco, mientras
que las del lado opuesto están provistas
de ganchos. Estas barbillas se enganchan
entre si, impidiendo así que las barbas
puedan ser separadas con facilidad.
En la Grulla común, una barba puede
tener 600 barbillas a cada lado (mas
de un millón de barbillas en una pluma
grande). El conjunto de la estructura
es notablemente resistente, y a pesar
de ello de una gran ligereza.
Plumas de Vuelo:
Las
plumas de vuelo, las grandes plumas
de las alas y la cola, reciben a menudo
el nombre de rémiges o remeras (las
de las alas) y de rectrices o timoneras
(las de la cola). Son muy similares
a las plumas coberteras, salvo en
lo referente al tamaño. Las plumas
principales de las alas se presentan
siguiendo un esquema fijo, aunque
su numero varia ligeramente según
la especie. Se las subdivide en Primarias
(que están fijadas a los huesos de
la mano) y Secundarias (fijadas a
los huesos del antebrazo). Un rasgo
importante de estas plumas estriba
en que son asimétricas, lo que es
esencial para el vuelo.
Plumón:
Las
plumas del plumón (plúmulas) tienen
un raquis muy corto, terminado en
un gran numero de barbas no enganchadas
entre si por barbillas. Estas plúmulas
constituyen una importante capa aislante
e impermeable debajo de las plumas
coberteras de muchas aves, en especial
de las aves acuáticas, ya que son
muy eficaces en cuanto a atrapar una
gran cantidad de aire. El plumón recubre
también a los polluelos.
Filoplumas y Vibrisas:
Las
filoplumas son estructuras parecidas
a pelos y que algunas veces presentan
un mechón terminal de barbas. Las
filoplumas típicas suelen estar entremezcladas
con las otras plumas y son fácilmente
visibles al desplumar un pollo o un
pavo, antes de chamuscarlo).
En combinación con unas células sensibles al tacto, proporcionan
al ave información acerca de la posición de sus plumas.
Algunas aves, como por ejemplo los Papamoscas tienen también
un grupo de sedas rígidas o vibrisas
(que carecen del mechón terminal de
barbas), alrededor de la base del
pico. Como algunos Cucos, tienen vibrisas
alrededor de los ojos
que recuerdan a las pestañas de
los mamíferos, se cree que constituyen
una protección para los ojos.
ORIGEN
DE LOS COLORES
Las aves aventajan a cualquier otro ser vivo por la riqueza
de los colores, de su plumaje, debida
a la conjugación de numerosos elementos. Los colores aparecen en el plumaje según dos procesos
distintos: por los pigmentos que se
forman en las plumas (pigmentación)
y por la propia estructura de la masa
queranítica (coloración estructural).
Pigmentación
Los
colores de pigmentación están constituidos
de hecho por los granos de pigmento
contenidos en las células medulares
de las barbas de las plumas. Estos
granos de pigmento, llamados melaninas
debido a su coloración oscura, se
subdividen en dos grupos: las eumelanínas,
negras o pardo oscuras, en forma de
bastoncitos, y las feomelanínas, redondas
de color castaño. Si existe una fuerte
concentración negra del plumaje, si
se hallan mas dispersas, darán lugar
a tonalidades grises.
Las feomelanínas pardas, por orden decreciente de densidad,
dan diversos tonos comprendidos entre
el pardo oscuro al castaño amarillento,
pasando por el castaño rojizo.
Además de las melaninas, gránulos pigmentados compuestos
de sustancias albuminosas poco solubles
las plumas contienen colorantes compuestos,
no de granos, sino de una sustancia
difusa llamada lipocromo, que es soluble
en los aceites y las grasas. Este
colorante observado también en los
vegetales y llamado carotenoide, da
lugar a los tonos amarillos y rojo
del plumaje.
Colores
Estructurales
Los colores estructurales no se forman por la adición
de nuevos colorantes, sino por la
disposición particular de los colorantes
antes citados o por la difracción
y orientación de los rayos solares. La relativa rareza de aves con coloración verde es debida
tal vez a que la formación de este
color requiere una especial distribución
de los diversos colorantes en las
barbas de la pluma, a la cual debe
añadirse la acción de la luz solar. La observación al microscopio del corte de una barba coloreada
permite distinguir tres partes:
a)
El anillo extremo,
llamado córtex, que contiene el colorante
difuso.
b)
La zona nebulosa hueca
o cloudy zone, donde tiene lugar la
difiracción de la luz solar.
c)
El centro, compuesto de
una masa negra denominada medula.
La medula esta compuesta por innumerables
células, en cuyo centro se halla una
ampolla vacía o vacúo1a. Alrededor
de cada vacúo1a se fijan una serie
de cápsulas rellenas de colorante
negruzco al que hemos dado el nombre
de melanina.
¿
Como se forman los colores que percibimos?
Nadie
ignora que un rayo de luz blanca esta
compuesto por un haz de colores, cada
uno de los cuales corresponde a una
longitud de onda determinada. Siguiendo
un orden decreciente de estas longitudes
de onda se distinguen: el infrarrojo
(invisible para el Ojo humano), el
rojo, el anaranjado, el amarillo,
el verde, el azul, el índigo, el violeta
y el ultravioleta (imperceptible al
ojo humano). Sabemos también que la
luz blanca se rompe y se difracta
al atravesar una capa de gotitas de
agua, formando un arco iris. Un fenómeno
semejante tiene lugar cuando la luz
alcanza las plumas de un ave verde,
como el Verderón.
La
luz se difracta en la zona nebulosa
(cloudy zone), que contiene unas burbujas
de aire que cumplen la misma función
que las gotitas de agua que dan origen
al arco iris. Los rayos luminosos
de gran longitud de onda son absorbidos
por la melanina de la médula, mientras
que los rayos azules son reflejados
a través de la zona nebulosa. Nuestros
ojos perciben, pues, estos rayos azules
al mismo tiempo que la coloración
amarilla contenída en la capa exterior
o córtex de la barba. La combinación
de amarillo y azul confiere al Verderón
y a los demás pájaros verdes el color
que percibimos, aunque sus plumas
no contienen ningún pigmento ni colorante
verde.
Si el amarillo externo (el córtex) no contiene colorante
amarillo, los rayos azules llegarán
a la retina sin atravesar la zona
amarilla, permitiéndonos percibir
entonces una coloración estructural
azul. De esta ya que a semejanza de
la zona nebulosa son muy voluminosas,
todas las ondas luminosas son refractadas
dando lugar a la coloración blanca
del plumaje.
Los tonos metálicos, como el azul y el violeta son originados
por la refracción de los rayos de
luz sobre el plumaje y su efecto varia
según el ángulo de difusión de la
luz. Observad la aparición de colores
metálicos cuando un rayo del sol alcanza
una mancha de aceite que flota en
el agua. El cuello de la Paloma, el
dorso del Ánade Real y todo el plumaje
del Estornino Común, nos dan maravillosos
ejemplos de colores metálicos (azul,
violeta, verde y púrpura). La sucesión
de colores metálicos a veces se hace
evidente de forma inesperada cuando
los estorninos se posan en fila en
un cable del tendido eléctrico, a
distintas distancias de la fuente
luminosa.
Brillantez
del plumaje: intensivo y no intensivo.
El plumaje, de
ciertas aves, en especial de las granívoras,
parece a veces salpicado de una sustancia
blanca parecida a una ligera capa
de moho, a estos animales los llamamos
Nevados no intensivos. La explicación
de este fenómeno es relativamente
sencilla, las plumas han crecido muy
de prisa y en los extremos el color
ha perdido intensidad, lo que confiere
al conjunto un aspecto blancuzco.
Los ejemplares afectados ofrecen no
obstante, una impresión de vigor.
La mayor parte de las aves pertenecen
a esta categoría, aunque se encuentran
igualmente ejemplares de plumaje apretado
y brillante que resalta la elegancia
natural de sus formas. En estos casos
el crecimiento exagerado de las plumas
no ha atenuado la brillantes del colorido.
A estos animales los llamamos de factor
intenso. Dentro de la misma especie
existe, por supuesto, toda una gama
de matices entre los ejemplares de
plumaje vivamente coloreado y aquellos
que lo presentan mas deslucido.
Dibujo en mosaico.
El dibujo en mosaico,
caracterizado por una coloración mas
intensa de las cejas, mejillas, obispillo
espalda y garganta, se observa en
el plumaje de numerosas especies.
Estas cinco manchas a veces mas evidentes,
expresan la agresividad o la llamada
sexual, según se hallen situadas en
la parte anterior o posterior del
cuerpo.
Un minucioso examen de la coloración del plumaje deberá
basarse, pues en las once características
siguientes:
1.º
Los extremos oscuros de las remeras
y rectrices.
2.º
Los tonos miméticos.
3.º
Los colores de parada.
4.º
El espejo alar.
5.º
Los colores agresivos de
la cabeza.
6.º
Los tonos de significado sexual de
la parte posterior del cuerpo.
7.º La
simetría del diseño.
8.º
La repetición de las series de colores.
9.º
La coloración característica
del sexo.
10.º La
brillantez del plumaje.
11.º
El dibujo mosaico.
Distinción
sexual gracias a los colores.
Careciendo
las aves de órganos sexuales externos,
como los mamíferos, la determinación
del sexo deberá basarse necesariamente
en otros criterios. En numerosas especies
no existe ningún dimorfismo sexual,
sino mas bien un monomorfísmo. Los
individuos de ambos sexos son de idéntico
aspecto. En caso de perfecta similitud,
se intentara determinar el sexo basándose
en el comportamiento, lo cual no es
tan fácil como cabría esperar. La
caprichosa Naturaleza ha dotado al
Gorrión Molinero de un plumaje idéntico
para los dos sexos, de forma que ni
este ni la morfología permiten ninguna
distinción.
Visto el gran numero de casos limite, los caracteres morfológicos
como la talla y el peso ofrecen un
grado mínimo de fiabilidad. Si el
dibujo del plumaje apenas deja entre
ver ínfimas diferencias entre ambos
sexos, solo un minucioso examen permite
distinguir al macho de la hembra,
en otros caso el dimorfismo es aparatoso.
Por lo común el dimorfismo sexual
se manifiesta solo en el animal adulto.
En el Gorrión, ambos sexos son muy
distintos, el macho, de cuerpo rojo
pardusco, tiene el pico negro, la
coronilla gris, las mejillas blancas,
la garganta y el vientre gris, la
hembra es de un color pardo deslucido.
Se da el caso de no
poderse determinar las diferencias
entre macho y hembra si no es tomando
el ave entre las manos. En el Jilguero,
la mascara roja del macho se extiende
unos milímetros mas allá del ojo,
mientras que la hembra se limita al
Ojo estrictamente, y las pequeñas
cubiertas alares de color negro azabache
en el macho se distinguen de la hembra
por ser esta más grisáceas.
El
plumaje típico del macho presenta
asimismo colores que se repiten en
diversas partes del cuerpo. Es el
caso del Camachuelo, donde el rojo
del pecho y vientre reaparece en la
pequeña mancha rosada que adorna la
remera secundaria interna, visible
únicamente si se examina el plumaje
desde muy cerca. Tomando el ave con
la mano se podrá completar la primera
impresión mediante el estudio detallado
de la coloración y estructura de las
plumas.
Modificación
y anomalías de la coloración
Como la coloración se halla
también sujeta a los efectos de la
temperatura y de la humedad, se observan
variaciones del color en especies
emparentadas, según la zona climática
que frecuentan. Estos cambios de carácter
sistemático han sido consignados en
la Ley de Gloger (1834). Los climas
cálidos y húmedos favorecen el desarrollo
de los pigmentos, observándose allí
aves de color oscuro. En los climas
húmedos y fríos, el plumaje de las
especies emparentadas será pardo rojizo,
y gris en las regiones calidad y secas.
En los territorios muy fríos y secos,
como en la región polar, el plumaje
es blanco , puesto que no contienen
colorantes.
Puede
darse el caso de que una ave nazca
con un plumaje diferente, por ejemplo
un mirlo blanco nacido de padres normales.
Esta anomalía recibirá el nombre de
mutación si se muestra hereditaria,
es decir, si la desviación del color
se transmite a los descendientes según
las Leyes de la Herencia de Mendel
(1822-1884). Las aves en que la anomalía
se manifiesta por primera vez se llaman
mutantes.
Los
variados matices del canario domestico
son resultado de diversas mutaciones
de color, que los criadores han conseguido
fijar al objeto de obtener capas de
coloración diversas. También la naturaleza
presenta anomalías de este tipo, habiéndose
comprobado la posibilidad, partiendo
de estas aves, de crear razas de Mirlos
albinos, pardos o plateados, Tordos
blanco o amarillos, Lúganos pardos,
Verderones satiné etc.
Nota.-Textos
de diversos orígenes.
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