| NORMAS
BÁSICAS PARA LA REPRODUCCIÓN
Y CRÍA DE HÍBRIDOS.
Las
normas a tener en cuenta son
ligeramente diferentes a las
utilizadas para la cría de
otras razas o variedades.
No olvidemos que en la hibridación
los reproductores pertenecen
a especies diferentes.
Básicamente
vamos a tratar:

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* La hibridación con la Canaria siempre ofrece buenas posibilidades
de apareamiento con las especies de
Fauna Europea o Exótico. Los géneros
Carduelis, Serinus, Carpodacus o Rhodopechys
son los más usuales y favorables para
obtener buenos resultados con la Canaria.
* El cruzamiento donde interviene la Canaria es el llamado cruce directo.

* Llamamos así al cruce inverso.
Con esta hibridación podemos obtener
ejemplares espectaculares. Utilizando
Canarios con mutaciones “ligadas al
sexo” logramos ejemplares híbridos
de sexo “hembra” cuyo fenotipo son
iguales a su progenitor macho. Estas
hibridaciones ofrecen más dificultad
de obtención.
* Es una hibridación sumamente difícil.
Sólo con una adecuada adaptación y
aclimatación es posible lograr resultados.
Las hibridaciones entre Carduelis
son posibles de obtener. También entre
un Carduelis y un Serinus. El género
Rhodopechys con el género Carduelis
también hibrida en ocasiones. Otros
cruces como el Jilguero (macho) por
Camachuelo Común (hembra) nos proporciona
unos híbridos únicos y espectaculares.
El Verderón Común hibrida con la Pinzona
Vulgar aunque esta hibridación no
está exenta de dificultades.

* Utilicemos siempre especies afines
y compatibles (compatibilidad cromosómica).
Entre estríldidos son posibles los
cruzamientos. De la misma forma entre
Carduelis y/o Serinus exóticos logramos
buenos resultados.
* El Diamante Mandarín hibrida perfectamente
con el Diamante Modesto, con el Diamante
Bichenov, con el Pico de Plata, con
el Diamante de Babero, con el Diamante
Goteado, con el Diamante Ruficauda
y con la Isabelita del Japón, entre
otros. El Padda hibrida con la Isabelita
del Japón, con los Capuchinos, Dominós,
con el Diamante Goteado, etc. Como
cruzamiento extraordinario citemos
el del Diamante de Kittlitz con el
Diamante de Gould.
* Son favorables las hibridaciones
entre Carduelis, Serinus, Carpodacus
ó entre ellos. El Verderón de China
y el Camachuelo Mejicano hibridan
con la Pinzona Vulgar.
* Entre gorriones citaremos el cruzamiento
entre el Gorrión Dorado del Sudán
con la Gorriona Común.

* Si es posible, serán preferentemente
ejemplares nacidos en criadero. Sus
principales características fenotípicas
y etológicas (comportamiento) se resumen
a continuación:
** Ejemplares robustos,
fuertes y vigorosos, de buena talla.
Ambos ejemplares deben poseer una
salud excelente que manifestarán por
un piar alegre (caso de la hembra)
y un canto repetido (para el macho).
** Ejemplares dóciles,
mansos, tranquilos y sociables, en
definitiva sujetos bien adaptados
a la cautividad.
** Deben ser lo más
cercanos al ideal de su estándar.
** El tamaño de los
ejemplares ha de ser similar. Si son
de diferente tamaño utilizaremos un
sujeto grande de la especie más pequeña
y uno pequeño de la especie más grande.
En todo caso, el cruzamiento tendrá
más posibilidades si poseen fenotipo
semejante.
** Se recomienda aparear
pájaros de más de un año de edad porque
de esta manera se consiguen muchas
de las cualidades antes descritas,
aparte de que son sujetos completamente
desarrollados. En el caso de la hembra
se recomienda no haberla apareado
anteriormente con un macho de su especie.
* La jaula de incubación: Debe tener,
en la medida de lo posible, unas dimensiones
superiores a las utilizadas para los
Canarios. Un jaulón de 100 x 100 x
50 cms. es considerado espacioso y
adecuado. Colocaremos en su interior
alguna vegetación natural, sobre todo
si la hembra utilizada es indígena
o exótica. Tendrá protegido los laterales
y fondo, colocándole alambre sólo
en el frontal (abierta sólo por delante)
y dividida por la mitad con una rejilla.
Como fondo otra rejilla que separe
los desechos para que no puedan picotear
ningún tipo de alimento que se haya
caído o contagiarse por algún germen
nocivo.
* Estas criaderas con dos o tres
divisiones dan muy buenos resultados.
Esto nos ofrece la posibilidad de
colocar varias hembras con un macho
(dos hembras podrán estar en los compartimentos
laterales y un macho podrá ocupar
el central). De esta forma podrá aparearse
con una u otra. Luego este lugar central
podrá ser utilizado para las crías.
* El lugar de instalación: Colocaremos
la pajarera o jaulón de cría en un
lugar buen iluminado, con luz natural
en abundancia. El sitio será tranquilo
evitando que la pareja sea molestada
por ruidos, personas, animales, etc.
No habrá corrientes de aire pero sí
buena ventilación. Tendrá, a ser posible,
una humedad relativa aproximada al
60% y sobre 20º centígrados de temperatura,
condiciones óptimas para que se desenvuelvan
en un ambiente adecuado para la reproducción.

Consideraciones: En Enero
o Febrero colocaremos a los reproductores
en la criadera. Es conveniente que
estén separados por una rejilla que
divida el jaulón (en caso de que no
hayan convivido anteriormente), de
manera que logremos que la pareja
se familiarice evitando peleas entre
ellos. Éste será el momento de suministrar
a la pareja un complejo vitamínico
adecuado (preparado polivitaminado).
Una vez que ambos se encuentren en
celo retiraremos la rejilla. Si de
forma reiterada la hembra rechaza
al macho debemos retirárselo y ponerle
otro. Aceptado el macho y acoplada
la pareja llegará “el cortejo”. El
macho seduce a la hembra con las plumas
erizadas, está pendiente de ella,
la acompaña, la persigue y la acosa
constantemente. En caso de que este
acoso llegue a la agresión habrá que
separar de nuevo a la pareja mediante
el uso del separador para que el macho
corteje a la hembra y ésta pueda reconocer
al macho. Se dan el pico y la hembra
se deja alimentar por el macho. La
hembra empezará a coger con el pico
alguna ramita, plumas, etc. ahora
será el momento de colocarle el nido.
El nido será de esparto o material
similar, abierto o cerrado según la
especie. En los cruces inversos debemos
colocarlo en lugar protegido, colocándole
por su lateral alguna rama de pino,
ciprés u otra vegetación preferida
por la especie. Le daremos a la hembra
para construir el nido el material
que utilizan sus congéneres en libertad,
tales como: plumas, ramitas, musgo,
líquenes, lana, algodón, pelusa, hilacha
de saco, pelo de cabra, guata, fibra
de coco, etc.

Si la utilizada es la Canaria, cada
día le retiraremos el huevo puesto
sustituyéndolo por otro de material
plástico y al cuarto día le colocaremos
todos. Se aconseja apartar el macho
para que la hembra incube tranquila.
Si la hembra utilizada es indígena
o exótica esta operación de cambiar
el huevo es más delicada ya que puede
abandonar el nido; en todo caso se
hará con sumo cuidado (cuando la veamos
fuera del nido). Si vemos que el macho
molesta a la hembra debemos separarlo
igualmente. En cualquiera de los casos,
si tenemos problemas durante la incubación
o cría debemos pasar los huevos o
pollos a una buena nodriza para lograr
el éxito. Cuando la hembra se encuentre
haciendo la puesta puede ser un buen
momento para suministrarle la pasta
de huevo. Recordemos que ha de estar
habituada a la misma cuando nazcan
los polluelos. A los 13 días de incubación
eclosionarán los huevos y nacerán
los pajaritos. Éstos serán alimentados
por sus padres permaneciendo en el
nido aproximadamente 20 días. Durante
los primeros días debemos prestar
especial atención ya que no todas
las hembras alimentan correctamente.
Entre los 5 o 7 días procederemos
a anillar los híbridos. Recordemos
que la anilla recomendada es la anilla
intermedia (considerando las anillas
de sus progenitores). Cuando las anillas
de éstos sean de calibres correlativos
utilizaremos el calibre inferior.
Cuando observemos que “comen solos”
será el momento de separarlos de los
padres. Se recomienda dejar “el padre”
con los pollos unos días más debiendo
simultanearlo con la hembra para facilitar
el acoplamiento de la pareja y evitar
una puesta fallida.

Una alimentación completa debe contener
los siguientes elementos básicos:
Grasas, hidratos de carbono, proteínas,
sales minerales y vitaminas. La manera
de conseguir esto es alimentar a nuestros
pájaros con una dieta rica en semillas
de varios tipos, verduras (lechuga,
escarola, brócoli, etc.), frutas (manzana),
hierbas silvestres, y una buena pasta
de cría rica en componentes proteínicos.
En función de las especies a hibridar
se habrá de proporcionar un tipo de
alimentación u otra. Por ejemplo,
si el cruzamiento es entre especies
exóticas (estríldidos), una buena
dieta de semillas sería:
*-ALPISTE 40 %,
MIJO AMARILO 27 %, MIJO BLANCO 18
%, PANISET 10 %, MIJO ROJO 3 % y NEGRILLO
2 %.
En caso de que el cruzamiento sea
entre indígenas o exóticos (carduelis)
una buena mezcla de semillas podría
ser:
*-ALPISTE 40 %, NEGRILLO
30 %, PERILLA BLANCA 10 %, NABINA
5 % Y UNA MEZCLA DE LECHUGA, CAÑAMONES,
LINAZA, AVENA, ACHICORIA, COLZA, ESCAROLA,
CARDO, ESPINACA, BERRO, MIXTURA EXÓTICOS
15 %.
Si se acostumbran a alguna semilla
blanda debemos restringírsela. El
hueso de jibia y el grit no han de
faltar.
En los meses de verano harán la
muda. A partir de aquí debemos de
prepararlos para los concursos adaptándolos
y habituándolos a la jaula.
Septiembre
de 2.001
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